Como inicio todo?

Como cualquier carcachero, todo empezó de niño jugando con carritos. En 1997, cuando iba en segundo de secundaria, la idea dejó de ser juego y se volvió decisión. Busqué una carrera y encontré una escuela de mecánica automotriz.
Les hablé a mis papás y, contra todo pronóstico, me apoyaron. Fuimos a pedir informes, pero no cumplía con la edad mínima. No me aceptaron. Esperé un año, insistí y regresé. Esa perseverancia me abrió la puerta.
Entré sin haber terminado la secundaria y ahí arrancó todo: frenos, combustión, dirección, afinación… fierros, grasa y horas de taller. Fueron dos años formándome desde abajo, entendiendo que esto no era un pasatiempo, era mi camino.

hACIENDO UN EXAMEN PRACTICO EN EQUIPO
Al terminar la carrera técnica todavía me faltaba un año para acabar la prepa. El trato con mis papás era claro: debía tener una carrera universitaria. Así que, por un tiempo, los fierros quedaron en pausa. Como buen adolescente, tuve mi etapa de rockstar y estuve a nada de no terminar la prepa.
Pensando en el futuro de ese momento, decidí estudiar TSU en Mantenimiento Industrial. Cambiaron los autos por las máquinas: motores industriales, subestaciones eléctricas, neumática, hidráulica, automatización, diseño… y muchas matemáticas y física. Ahí entendí el funcionamiento de los sistemas a otro nivel.
Fue también en esa etapa cuando llegó mi primer auto: un Dodge Dart Swinger 1972, que era de un primo. Con el apoyo de mis papás, pude comprarlo. No era solo un coche, era el inicio de algo más grande.

Evento plaza de armas de slp
Aquí comienza OsGuz, con ese Dodge Dart. Empecé a poner en práctica todo lo aprendido, a prueba y error, como debe ser. La vida no se detiene y no puedes vivir solo de un sueño, así que mientras trabajaba, también reparaba mi auto viejo. Muchos me decían que mejor me comprara un Chevy y dejara de batallar… pero la verdad es que me gustaba batallar. Ahí entendí que llevaba gasolina en la sangre.
Trabajaba duro para comprar refacciones en yonkes y refaccionarias, pieza por pieza. La meta era clara: terminar como ingeniero. Mientras estudiaba, trabajé en una secundaria dando clases de electrónica, en el taller. Al salir de estudiar, las responsabilidades cambiaron: rolando turnos , jornadas largas y empezar desde abajo en una empresa, con poco octanaje pero mucha disciplina.
En ese tiempo quise documentar el progreso del Dart. No grabé video, solo tomé fotos. Aún no entendía YouTube y, siendo honesto, me daba miedo lo que la gente pensara. Ya recibía hate solo por andar en mi Dodge Dart y por todas las aventuras cuando me dejaba tirado… pero aun así seguí.

Un dia de trabajo en mi garage con el que fue el inspector de calidad
Nada de esto fue casualidad. Los fierros, las desveladas, el Dart, los errores, el hate y empezar desde abajo me forjaron. Aquí no hubo atajos ni suerte, hubo trabajo y terquedad.
Las herramientas llegaron poco a poco. Algunos proyectos funcionaron, otros se cayeron. Aprendí a la mala. Empecé a meterme en cámaras, edición y en cómo funcionaba YouTube. Arrancamos con lo mínimo, porque siempre lo he tenido claro: los bienes se usan para salir del problema, no para presumir. El miedo nunca se fue, solo dejé de hacerle caso.
La llegada de mi hijo fue el punto de quiebre. Con el apoyo de mi esposa y de uno de mis primos, decidimos grabar el inicio de OsGuz en YouTube. Sí, tardé en arrancar. Mientras muchos creadores subían sus primeros videos, yo estaba afuera, trabajando de verdad, ganándome el pan y ensuciándome las manos.
Aquí no vas a encontrar poses ni historias inventadas. Vas a encontrar conocimiento de causa, procesos reales, errores reales, calidad 4K, tomas aéreas con dron y proyectos que se construyen, no que se presumen. Esto no es contenido bonito… es gasolina en la sangre y gusto por batallar.